Una propuesta de terror minimalista que apuesta por la incomodidad antes que por el susto fácil. Con muy pocos elementos —una casa aislada, dos niños y una madre vendada— la película construye una atmósfera inquietante que se vuelve cada vez más opresiva. Su ritmo pausado y su frialdad estética pueden resultar desesperantes para algunos espectadores, pero también refuerzan la sensación de extrañeza que recorre toda la historia. No busca entretener tanto como perturbar, y en ese terreno logra momentos realmente inquietantes.
La he visto por recomendación de un hilo para Halloween y tremenda bazofia me acabo de tragar, es terriblemente mala, la de 2022 le da mil vueltas, esta es aburridísima