Hacía tiempo que le había perdido la pista al actor Ma Dong-seok, por lo que ha sido una sorpresa agradable el encontrarlo en una película sobre “cazar demonios”.
Pues yendo directamente al grano, hay que decirlo, y es que esperaba más puñetazos viniendo del actor. Sin embargo, en esta película nos encontramos con algunas que otras escenas de acción exquisitas, haciendo que Ma Dong-seok se luzca y dejando a los actores de reparto en un alto nivel por la gran coreografías.
Por otro lado, también nos encontramos otros dos actores principales, los cuales, cada uno de ellos, ofrece una visión y actitud diferente, haciendo que la película esté cargada de diferentes emociones.
Además, aunque la historia no da para mucho, ya que si bien nos ofrece pequeños flashback para conocer a los protagonistas, al mismo tiempo no consiguen que empaticemos, por estar todo metido a presión para que tenga una duración de hora y media.
De lo contrario, con las actrices secundarias ocurre todo lo contrario, ya que tienen un mayor desarrollo de los personajes consiguiendo ser las verdaderas protagonistas de esta historia “pintoresca”.
Otro de los puntos buenos es el humor absurdo que el propio actor Ma Dong-seok mete en sus películas, que no es nada del otro mundo, pero hace que el espectador no se aburra si el ritmo de la trama es lento.