Somos todos un saco de traumas, la diferencia está en quien prioriza a otros de vez en cuando y quien no. Es fácil juzgar a la figura materna y culparla de todos nuestros problemas, porque es la que ha sacrificado su felicidad por la tuya, y ese sacrificio genera roces antes o después. Es inevitable porque no somos perfectos, y de cada 100 horas que pasas con alguien, en una cometerás errores. La sociedad quiere que las madres sean perfectas y luego las llama locas por actuar desde el resentimiento hacia los que las juzgan. Escuchemos más a los demás y busquemos los problemas dentro de nosotros y no tanto en el resto. Hay que dejar de vivir en este "yoísmo" y narcisismo tan moderno que nos venden
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Somos todos un saco de traumas, la diferencia está en quien prioriza a otros de vez en cuando y quien no. Es fácil juzgar a la figura materna y culparla de todos nuestros problemas, porque es la que ha sacrificado su felicidad por la tuya, y ese sacrificio genera roces antes o después. Es inevitable porque no somos perfectos, y de cada 100 horas que pasas con alguien, en una cometerás errores. La sociedad quiere que las madres sean perfectas y luego las llama locas por actuar desde el resentimiento hacia los que las juzgan. Escuchemos más a los demás y busquemos los problemas dentro de nosotros y no tanto en el resto. Hay que dejar de vivir en este "yoísmo" y narcisismo tan moderno que nos venden