No está mal encontrarse de vez en cuando una película animada de un personaje de cómics que no sea de DC Comics.
En esta ocasión, Hellboy y sus compañeros deberán lidiar con fantasmas del pasado de Japón, la cual estará conectado con el presente a través de una espada.
Aunque la trama es realmente interesante, si te lo cuentan tal que así, proyectada en una película animada con un ritmo irregular y una animación que se podría mejorar, hace que sea una decepción absoluta.
Aunque bueno, siempre es agradable ver alguna escena de acción de Hellboy, donde demuestra que él es el más “chulo del barrio”.